¿Qué Hacer Cuando Los Niños Se Portan Mal?

Cuando los niños se portan mal, puede haber muchas razones. Descubra aquí cómo afrontarlo mejor.

¿Qué hacer cuando los niños se portan mal?

Cuando los niños se portan mal, los padres a menudo pierden la paciencia y se produce una lucha de poder entre el niño y el padre.

El mal comportamiento puede incluir arrebatos de ira, romper o golpear juguetes u otros objetos. Algunos niños también tienen pérdidas de orina incluso después de haber aprendido a ir al baño. Otros simplemente ignoran las órdenes de sus padres, gritando o molestando a los adultos lo mejor que pueden.

¿Por qué los niños se portan mal?

Cuando los niños se portan mal y por qué
  1. Una de las principales razones de esto es llamar la atención de sus padres. Esto es lo que sucede cuando el niño decide que comportarse normalmente no le está prestando suficiente atención. Desafortunadamente, el niño realmente obtiene lo que quería. Es el centro de atención: los padres y otros adultos hablan de su comportamiento, intentan calmarlo y dedicar tiempo al niño.
  2. Otra razón del mal comportamiento puede ser que el niño se sienta abandonado. Un ejemplo común sería que llevas al niño al supermercado y el niño te dice que está cansado. Como no hay reacción, estalla en un ataque de ira. Si la estrategia funciona, el niño seguirá utilizándola en el futuro.
  3. Los celos también pueden ser otra razón. Quizás el niño esté celoso de uno de sus hermanos, un amigo o incluso uno de sus padres. Los niños aprenden rápidamente que pueden manipular situaciones con su comportamiento.
  4. La falta de límites o las contradicciones entre ciertas reglas también pueden hacer que los niños se porten mal. Por ejemplo, cuando la madre prohíbe algo, pero el padre lo permite.

El mal comportamiento se desencadena por trastornos conductuales graves, como una baja tolerancia a la frustración, hiperactividad, mala conducta social y poco o ningún control de los impulsos. Sin embargo, esto generalmente solo ocurre en casos extremos. Un entorno familiar complicado, problemas escolares o malos tratos también son motivos de mala conducta.

¿Qué hacer cuando los niños se portan mal?

Después de haber analizado la mala conducta y conocer los motivos, debe pensar en la mejor manera de reaccionar. Su comportamiento durante una rabieta puede empeorar un problema en lugar de resolverlo.

  1. Sea paciente y muestre comprensión

Cuando los niños se portan mal y lo que puedes hacer

Cuando los niños se portan mal, los padres a menudo experimentan una crisis, se desesperan y tratan de mandar a los niños. Trate de no enojarse y sea amable pero firme cuando le diga a su hijo qué hacer. Perder la compostura solo complicará la lucha por el poder. 

  1. Cuando los niños se portan mal: ¡No permita que otros lo influencien!

Los arrebatos de ira frente a otras personas a menudo son vergonzosos o incómodos para los padres. En muchos casos, por lo tanto, retroceden y le dan al niño lo que quiere en un intento de calmarlo y evitar más alboroto.

No dejes que otros te influencien. Abrazar a tu hijo con fuerza es una buena técnica. Dependiendo de la edad del niño, también puede tomar sus manos con cariño y luego explicar por qué su comportamiento es incorrecto.

Luego puede continuar con lo que ha estado haciendo y pretender ignorar a su hijo. Desviar su atención de su hijo le ayudará a evitar tales arrebatos en el futuro.

  1. Trate de no gritar o menospreciar a su hijo

Cuando los niños se portan mal, ten paciencia

Si un niño se está portando mal, dependiendo de su edad, es posible que intente comunicarse contigo sin que lo sepas. Los niños aprenden a través de ejemplos y modelos a seguir.

Si le dice a su hijo que no llore, pero eventualmente pierde el control y le grita, solo lo confundirá. Tampoco es una buena idea decirle a su hijo que es malo o que otros niños se están portando mejor.

  1. Premiar el buen comportamiento

Muchos padres se niegan a premiar el buen comportamiento de sus hijos. Frases como “Es genial cómo compartes tus juguetes con tu hermana” o “Gracias por ordenar tus juguetes y ropa, eres de gran ayuda” son de gran ayuda. Los niños se sienten útiles y bien con él.

Conclusión

Es más fácil cuando el niño hace lo que debe hacer voluntariamente, no porque lo obliguen a hacerlo. El control suele conducir a la insatisfacción y la inseguridad. Sin embargo, el cariño, la paciencia y el amor son excelentes claves para evitar el mal.

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