Cómo Ser Feliz

¿Quién no quiere ser feliz? Filósofos, pensadores, psicólogos y todos nos hemos preguntado cómo se puede alcanzar la felicidad.

Guía de la felicidad

¿Quién no quiere ser feliz? Filósofos, pensadores, psicólogos y todos nos hemos preguntado cómo se puede alcanzar la felicidad. Eso no significa que todos los que piensan en ser felices sean infelices. Pero la búsqueda del camino hacia la nueva felicidad es el primer paso para encontrarla. Cuando piensas en metas importantes o insignificantes en la vida, a menudo te das cuenta de que la felicidad se puede encontrar en las cosas pequeñas y cotidianas.  No existe una fórmula clave o precisa para la felicidad que pueda garantizar resultados. La felicidad es un sentimiento profundo y muy personal y una actitud positiva ante la vida.

¿Qué significa la felicidad?

El neurólogo y psiquiatra austriaco Viktor Frankl -fundador de la tercera escuela vienesa de psicoterapia, que se basa en los principios de la logoterapia- sobrevivió a varios campos de concentración entre 1942 y 1945, incluidos Auschwitz y Dachau. En su obra más importante, “El hombre en busca de sentido”, reflexiona sobre la vida en estas situaciones extremas de miseria y esclavitud.

Una cita de Frankl dice lo siguiente: “La felicidad es como una mariposa. Si tratas de atraparlo, se escapa. Pero si vuelves tu atención a otras cosas, vendrá por sí sola y se sentará en tu hombro. La felicidad no es una parada de descanso, sino una forma de ir por la vida”.

La felicidad es una forma de vida que debe practicarse todos los días, independientemente de las circunstancias o condiciones de la vida. Como observa Frankl: “Al hombre se le puede quitar cualquier cosa, pero no la última libertad humana: la elección de actitudes hacia las cosas en determinadas circunstancias, la elección del propio camino. ¿No podemos cambiar la situación? Si cambiar una situación dolorosa no está en tus manos, siempre puedes elegir la actitud con la que afrontas el sufrimiento.”

Las experiencias de vida de Viktor Frankl y muchas otras víctimas del Holocausto fueron la prueba definitiva de la teoría de la logoterapia. Afirma que el significado de la vida es la principal fuerza motivadora del hombre. Frankl nos da numerosos ejemplos de una vida feliz. La felicidad es independiente de las condiciones físicas o de los obstáculos diarios y de las circunstancias difíciles de la vida. Una cita básica de Frankl: “Quien tiene una razón de vivir también encontrará el camino”.

Todo el mundo tiene la capacidad de ser feliz en cualquier situación de la vida. Es importante pensar en ello y hacer ciertos cambios:

6 cosas con las que puedes empezar a ser feliz hoy

Hemos visto que la felicidad es una actitud personal y todo el mundo es capaz de ello. Pero, ¿cómo empiezas a ser más feliz? Dentro de ti mismo explorando tu naturaleza. Después de eso puedes observar, analizar y cambiar tus relaciones con el mundo exterior. 

La felicidad es una opción

El primer paso es elegir la felicidad. Eso ya lo tenía claro Abraham Lincoln: “La mayoría de las personas son tan felices como se deciden a serlo”. Pero a menudo ciertas circunstancias de la vida te impiden encontrar la felicidad. Pero si aún elige enfrentar las dificultades con una actitud positiva, nada podrá interponerse en el camino de la felicidad. No se trata de evitar el sufrimiento, que normalmente ni siquiera es posible, sino de utilizarlo para ser una mejor persona y encontrarle sentido.

Muchos están más preocupados por alcanzar la felicidad que por vivirla a diario. Un estudio del Departamento de Psicología de la Universidad de Yale titulado “¿Un lado oscuro de la felicidad? Cómo, cuándo y por qué la felicidad no siempre es buena” analiza cómo y por qué la búsqueda constante de la felicidad puede producir estrés y ansiedad. Muchos se estresan porque creen que necesitan mucho para ser felices. Si la felicidad deseada no se logra con los medios disponibles y en el tiempo deseado, entonces surge la frustración.

Entonces, antes de embarcarte en la búsqueda de la felicidad, pregúntate esto: ¿Mi actitud hacia el trabajo, mis relaciones personales y mi vida en general me permiten ser feliz?

¿Por qué estoy haciendo lo que estoy haciendo?

La rutina diaria y el ritmo frenético muchas veces nos hacen olvidar por qué hacemos ciertas cosas. Muchos buscan la felicidad en una promoción, un aumento de sueldo u otra sensación de logro. Pero la felicidad no radica en el éxito, es todo lo contrario. En este punto citamos a Albert Schweitzer, ganador del Premio Nobel de 1952: “El éxito no es la clave de la felicidad. La felicidad es la clave del éxito. Si amas lo que haces, tendrás éxito”. Si quieres ser feliz, debes tratar de hacer todo con ganas y pasión. Un estudio de la Universidad de California descubrió que las personas más felices son más optimistas y enérgicas. También tienen más confianza en sí mismos. Al mismo tiempo, estas cualidades facilitan el éxito en el trabajo, la consecución de objetivos marcados, el desarrollo de nuevos proyectos, etc.

El valor de las pequeñas cosas

John Lennon dijo: “El amanecer es un evento maravilloso, pero la mayoría de la gente duerme durante él”. Debemos aprender a apreciar las pequeñas y sencillas bellezas de la vida que nos rodea. Estos a menudo se ignoran o se consideran sin importancia porque ya estamos acostumbrados a ellos. Aquellos que son capaces de apreciar las cosas pequeñas encuentran la felicidad en ellas.

La mayoría de las veces olvidamos pequeños detalles de la vida o no nos preocupamos por ellos. Pero es cierto que quien valora y cuida las pequeñas cosas de la vida tiene más éxito en su vida profesional y cotidiana y puede construir mejores relaciones. Llamar a un cliente y preguntarle si le gusta el producto, saludar a un amigo, regalarle una sonrisa… marca la diferencia en cómo nos sentimos y cómo somos percibidos.  Si además mejoras tu trabajo, te sentirás más feliz y en consecuencia serás más feliz.

cuidar de ti

No se trata de ser vanidosa, se trata de cuidar tu apariencia y también tu salud. Quienes se toman un poco de tiempo para cuidarse por la mañana tienen una mejor actitud a lo largo del día, esto ha sido comprobado en varios estudios.  Por cierto, la ropa cómoda y una sonrisa también te hacen más productivo. La apariencia no es lo más importante, pero es importante que te sientas bien y cómoda con tu apariencia.

El ejercicio también tiene efectos muy positivos: un estudio de la Universidad Estatal de Arizona confirmó que el ejercicio es mejor para la depresión que la relajación, la meditación o la musicoterapia. Otro estudio encontró que el ejercicio regular no solo brinda beneficios para la salud, sino que también mejora la imagen corporal, aumenta la confianza en sí mismo y, en consecuencia, aumenta la felicidad.  Se ha demostrado que el ejercicio regular es muy eficaz contra la depresión.

Se tu mismo y rodéate de buenas personas

En un estudio del Grupo BMJ, los científicos llegaron a la conclusión de que la felicidad depende en gran medida de con quién interactúes y que, por lo tanto, también puede ser un fenómeno colectivo. La felicidad es contagiosa, por eso es importante que las personas que te rodean sean felices con sus propias vidas, se rían mucho, aprecien los pequeños detalles y también elijan ser felices.

La infelicidad o la tristeza también es contagiosa. A menudo es difícil escuchar a alguien que se queja constantemente de todo y no puede seguir adelante. Piensa en las personas que te rodean. Intenta ayudarlos y decide quién merece una verdadera amistad.

ayudar a otras personas

La mayoría de las personas aprenden desde que son niños pequeños que ayudar a los demás los hace felices. Esto también está científicamente comprobado: Un estudio de Wharton Business School, Universidad de Pensilvania, confirmó que  “quien dedica unas horas al día a otras personas siente al final del día que tiene más tiempo, incluso más que si lo hiciera”. este tiempo es para uno mismo”.  Personas que ayudan a otros a sentirse más satisfechos y mucho más felices.

En la próxima oportunidad, no debe dudarlo: aunque la ayuda lleva tiempo, genera sentimientos positivos a largo plazo. Por supuesto, también se pueden lograr grandes cambios para los felices seres humanos. Por lo tanto: ¡Haz una buena obra todos los días!

En conclusión, se puede notar que la felicidad depende solo de ti mismo. Incluso si las circunstancias y situaciones de la vida cambian y no siempre son fáciles, ¡puedes ser feliz! ¡Cuida de ti y de los demás!

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